Continuando con pequeños negocios que han tenido éxito en Ecuador, analizaremos brevemente el siguiente negocio:
El caso de los famosos «Hot-Dogs de la González Suárez».
Como puede verse en su sitio Web, el señor Luis Briones empezó en el año 1997, con un humilde carrito rodante de hot-dogs, ubicado frente al Hotel Quito. Naturalmente, el municipio no tardó en pedirles que se retiren de allí. Ellos decidieron solicitar un sitio donde poder expender su producto, y luego de 3 largos años, finalmente se les concedió el colocar un kiosko en una calle cercana. Como podrá entenderse, NO PODÍAN sentarse a esperar una autorización, así que es casi seguro que se vieron obligados a trabajar un poco en la clandestinidad durante esos tres años.
En el año 2005 el municipio decidió retirarles el permiso de funcionamiento en el kiosko, y es allí donde empieza algo que podríamos llamar el punto de ruptura de este negocio. Normalmente, muchas personas hubieran decidido concluir allí sus actividades y ya sea buscar otro sitio donde trabajar, o peor aún, buscar otra manera de ganarse la vida.
La decisión del señor Briones fue continuar adelante, y más bien buscar un local para iniciar un negocio «formal». Antes de tomar tal decisión, sin duda consideró el éxito que tuvo su producto en la zona, y la gran cantidad de clientes que visitaba su kiosko.
Pero lo que lanzó al señor Briones hacia el ÉXITO fue en realidad una magnífica idea emprendedora: crear una franquicia de la marca que le costó posicionar varios años, «Los Hot-dogs de la González Suárez». Actualmente cuenta con franquicias vendidas en varias provincias del país y su negocio prospera y se consolida cada año.
¿QUÉ HIZO BIEN ESTE EMPRESARIO?
- Tuvo una buena idea: ubicó su humilde carrito de hot-dogs en una zona donde personas con poder adquisitivo circulan en vehículo de madrugada, en busca de algo que comer, luego de salir de bares y discotecas.
- Persistió en su afán de continuar su negocio pese a las complicaciones legales por usar espacio público.
- Creó una marca a partir de la calidad de su producto y su popularidad.
- Cuando las cosas se complicaron, en lugar de cerrar, decidió aventurarse y expandir su negocio.
¿QUÉ HIZO MAL ESTE EMPRESARIO?
- No informatizar su negocio con Factumarket, un software que funciona de manera excelente en cualquier negocio de punto de venta. Factumarket dispone de planes que permiten una integración del 100% con casi cualquier franquicia, a un magnífico precio en volumen. Factumarket cuenta con soporte técnico profesional, que colabora en la implementación exitosa del sistema de facturación en su negocio.
Al no INTEGRAR su negocio con un sistema informático, está perdiendo datos muy importantes sobre el avance o retroceso de su franquicia, que puede obtener de cada uno de los puntos de venta, ya sea enlazados a una sola base de datos en servidor remoto, o independientemente, sin conexión central.
NOTA IMPORTANTE:
Es importante comprender una idea que se le suele meter en la cabeza a todo nuevo empresario: «Es más fácil copiar un modelo exitoso que crear uno nuevo». ¡PELIGRO! ¡Nada más falso! Incluso esa es una tendencia nacional, como se explica en el artículo Negocios rentables: ¿realmente existen? Lo peor que podemos hacer es COPIAR. Es como repartir un pastel de cumpleaños: mientras más personas haya en la fiesta, más pequeño será nuestro pedazo de pastel, y lo disfrutaremos menos. Es mejor innovar o COMPLEMENTAR, deja más ganancias y permite expandirse enormemente. En muy pocos casos es buena idea copiar modelos ya existentes en una misma localidad.
Empezaron con un pequeño local cercano a la Universidad Central en Quito. Su fuerte eran las famosas «salchipapas» y por supuesto hamburguesas y bebidas gaseosas. Antes de finalizar el primer año de ejercicio económico, habían ampliado el local en dos ocasiones, y en el segundo año tuvieron que mudarse a un sitio cercano más grande, debido a las incomodidades que sufrían los estudiantes (sus principales clientes), tanto para pagar en caja, como para acomodarse en cuanto se disponían a comer. Su éxito fue ESPECTACULAR, aunque finalmente cerraron. Analicemos las causas de su éxito y de su fracaso, en su respectivo momento:
Comprendieron que la comodidad de sus clientes era importante y adecuaron su establecimiento a sus necesidades.
¡Aprenda a usar Google! Por absurdo que suene, pero es la verdad. Lo que ocurre es que la mayoría usa este famoso buscador solo para encontrar cosas en Internet. Lo que muchos no saben, es que pueden usarlo además para impulsar su propio negocio, ya sea abriendo un sitio Web, o promocionando su especialidad por medio de
Qué NO hacer como pequeño negocio. Aunque cada día la prensa, radio y televisión van quedando atrás como todopoderosas (y escandalosamente caras) herramientas de mercadeo de productos y negocios, en Ecuador aún representan una cuota importante de mercado, pues cuentan con muchísimos visitantes asiduos, en especial la televisión. Publicar una estrategia comercial en esos medios implica contar con varios miles de dólares, que no retornarán de inmediato, sino que deberán atravesar un proceso de conocimiento de la marca, hasta que finalmente, miles de dólares más tarde, empezarán a convertirse en facturación en nuestra caja. ¿Qué NO hacer? Pasar un anuncio comercial unas cuantas veces por uno de esos medios: es posible incluso que la gente se comunique, pero las ventas no llegarán así de fácil. Habrá tirado su dinero, en lugar de invertirlo en estrategias más eficientes y baratas, propias del siglo 21.
Comodidad sobre escrupulosidad. La gente suele visitar un local por ver con sus propios ojos ANTES de realizar una compra. Sin embargo en nuestros días, el Internet sirve para mostrar en imágenes, videos o cualquier otro tipo de contenido, incluso interactivo, la calidad y características de un producto o servicio. Eso y la seguridad de que si no es como lo anuncian, todo producto será devuelto, o el proveedor adquirirá mala reputación, han logrado que cada día más personas usen el Internet para realizar sus compras virtualmente, para recibir en la mayoría de casos el producto en la puerta de su casa, donde podrán verificar que se trata de lo que deseaban, antes de realizar el pago, o regresar al mensajero con su producto, si no es tal como lo anunciaban por Internet.
Los tiempos que vivimos no son los mismos de hace dos décadas. En los ochenta, la televisión era el monstruo todopoderoso que se metía a la casa de todo el mundo a imponer marcas, gustos y tendencias sociales o políticas. Solo las grandes corporaciones podían permitirse el lujo de publicar sus anuncios en televisión, y quien quería forjarse una reputación debía desfilar obligatoriamente por todos los canales de mayor audiencia.
Esa democratización de los medios de comunicación puede verse en portales como Facebook, YouTube, Twitter, entre otros. Unos, como YouTube, se han convertido en una especie de «canales de televisión» alternativos, que producen contenidos especializados, para objetivos poblacionales con gustos específicos, lo cual debería dejarnos lecciones MUY importantes respecto a las estrategias de venta para pequeños negocios que deseamos implementar en nuestro propio negocio. Por su lado las redes sociales, aún en etapa temprana para convertirse en grandes tiendas virtuales, al menos son útiles para promocionar negocios, de modo que la gente sepa que existen y dónde están ubicados. Hay que puntualizar que en ciertos casos, sitios como Facebook puede incluso convertirse en una solución de ventas, pero para productos muy concretos, como fotos de autor, libros electrónicos o música.
Publique en Internet: es barato o GRATIS, y genera excelentes resultados. ¡Lo de hoy y del futuro cercano es el Internet! A la gente le resulta más sencillo comprar muchas cosas por Internet y esperarlas en su domicilio, que atravesar una ciudad repleta de tráfico, para finalmente decepcionarse porque el producto no era lo que esperaba. ¿A quién se le ocurre hoy en día publicar un anuncio clasificado en un periódico? Son pocas las personas que lo verán, comparado con los MILES que no solo mirarán el anuncio, sino que responderán de varias maneras a él. Hay varios sitios Web de anuncios clasificados en Internet: elija el más popular en su ciudad y publique allí su anuncio, pero recuerde: debe ser sincero en lo que anuncia, de lo contrario solo se meterá en problemas.
Utilice las redes sociales para dar a conocer su negocio. La venta en redes sociales no es sencilla, pero de seguro dará a conocer su negocio a muchas personas. Dependiendo de lo que venda, puede incrementar ventas o simplemente dar a conocer a mucha gente su producto, su marca y cómo puede beneficiar al posible cliente el usarla, por supuesto con un botón de Comprar, para llamarlo a la acción si lo que usted ofrece es precisamente lo que él estaba buscando.
Los tiempos actuales no son tan graves, por lo que es mucho más sencillo encontrar soluciones que permitan subir las ventas del negocio. Por ejemplo, si su negocio es una ferretería y las ventas han bajado mucho últimamente por causa de los precios del petróleo, puede importar paneles solares y venderlos a precio razonable, promocionando la idea de que así su cliente no dependerá en absoluto de los precios del petróleo, ni de las políticas energéticas del gobierno, que suba o baje el petróleo, mantiene el mismo precio de los combustibles.Un dato curioso de negocios en época de crisis, es que en muchos casos, las ganancias suelen ser mejores.
2. Reduzca su margen de ganancias, pero venda masivamente. El problema de muchas personas que creen saber de negocios, es que no lo consideran como tal, a menos que obtengan el 300% o más de utilidad. Si todo el mundo pensara igual, los televisores, radios, computadoras, teléfonos celulares, entre otros artículos de consumo masivo, NUNCA hubieran llegado a convertirse en «artículos de consumo masivo». La inteligencia de negocios está precisamente en pensar en el bolsillo del posible cliente, versus la necesidad que pueda o no tener del producto que queremos vender, y la demanda que pueda existir de su producto. Aunque realizar un análisis técnico puede ser costoso, bien puede empezar por analizar sus niveles de ventas, ver con atención sus márgenes de ganancia, y estudiar hasta qué punto le es posible reducir sus precios para brindar el atractivo del precio cómodo a sus posibles clientes. ¡No crea que por arte de magia empezarán a llegar los clientes a comprar como locos su producto! Deberá promocionar producto y precio de manera adecuada para conseguir que su estrategia tenga resultados. Para analizar las cifras adecuadamente, puede usar
3. ¡Las ventas no son lo más importante! Es la suma de las ganancias, al finalizar el periodo fiscal, lo que realmente importa. Pero como ya quedó explicado en el consejo anterior, hay que saber manejar correctamente esas ganancias, para que la codicia no convierta las posibles ganancias en la tumba de nuestro propio negocio, o al menos en una camisa de fuerza. La solución es concentrarse en objetivos, por ejemplo 200 mil dólares al año, sabiendo que esos docientos mil dólares van a dejarnos los sesenta mil que nos habíamos fijado como objetivo de ganancias anuales, es decir, analizar el negocio desde atrás hacia adelante, para obtener los objetivos deseados.